
Rebarajan naipes, equipos y programas bajo la sombra de la crisis. Y el factor Bachelet —con un 58 por ciento de apoyo, según Adimark— es ahora crucial. Frei busca capitalizar ese respaldo. Y Piñera, atacar sin herir a la presidenta. En el gobierno sale Vidal, que podía restar puntos, pero por ahí reaparece Lagos y surge Andrés Velasco...
Es la ‘bajada de bandera’ para Sebastián Piñera y Eduardo Frei. El primero, hasta ahora encumbrado en las encuestas, hoy enfrenta el desafío de mantenerse en alto los próximos diez meses, una agotadora carrera en la que no puede desinflarse como le pasó a Joaquín Lavín en 2005. Y el segundo, necesita crecer después de que sus salidas a terreno estuvieron prácticamente congeladas durante el verano y los sondeos no lo favorezcan lo suficiente. Según El Mercurio-Opina, está a diez puntos del RN en segunda vuelta (37,8 por ciento versus 47,6), diferencia incluso menor de acuerdo a la última encuesta Time: 38 por ciento frente al 46 de Piñera. La Tercera, en cambio, anota un estancamiento de Frei: 36 por ciento en segunda vuelta, escenario en el que su competidor arrasa con un 51 por ciento.
El cuerpo a cuerpo viene con todo. El senador DC abandonó la gomina, y el empresario anda sin corbata ni chaqueta, mirando a sus interlocutores a los ojos y conteniendo sus aceleramientos e insufribles tics. Frei quiere capitalizar para sí el 58,5 por ciento de respaldo de Bachelet. Piñera pretende seguir vapuleando al gobierno, pero sin pasar a llevar a la mandataria para no restarse puntos. Un zapato chino. Porque, cuando la derecha criticó la entrega de computadores que hizo el gobierno a estudiantes pobres, la gente no enganchó con sus dardos ni con la comparación entre la presidenta y Farkas.
“Bachelet ha logrado mejorar su respaldo —admite Roberto Méndez, director de Adimark— pero éste no se ha trasladado a Frei. Hay un fenómeno extraño, incluso paradójico: gente que dice apoyar a la mandataria, en la próxima elección está dispuesta a votar por Piñera. Es algo personal hacia ella, de mucho afecto, que no se traduce en un apoyo a la Concertación”. Asesor del abanderado RN, Méndez duda de que esa adhesión presidencial sea transferible: “Frei es la antípoda en términos de imagen; no veo que él pueda ser percibido como una madre protectora (ironiza)... Además, fue muy crítico de cómo se han manejado las variables económicas, del Transantiago y del ministro Velasco, que hoy aparece muy arriba (es el tercer ‘candidato’ con más apoyo según el último sondeo Adimark)”.
FREI TRAJO AL ESTRATEGA PABLO HALPERN Y A EUGENIO TIRONI; Piñera sumó a la agencia Leche, de los mellizos Zegers —conocida como una de las más creativas oficinas boutique—, y a Hernán Larraín Jr. (34, abogado y cientista político), de la agencia digital Storm. Como siempre, la periodista Fernanda Otero sigue de consiglieri. Se trata de la hija del ex senador Miguel Otero, para algunos intransigente en sus ideas valóricas.
La máquina freísta intenta despejar la pista y su norte más cercano son las primarias del cinco de abril frente al radical José Antonio Gómez. Lanzó el eslogan “Chile gana con Frei”, con la imagen del candidato risueño, más cercano. A la cabeza del comando virtual está el ex ministro Belisario Velasco, un incondicional que podría peligrar ante la llegada de Halpern como director de comunicaciones, aunque éste ha comentado que “ninguno de los dos tiene ventajas comparativas en las áreas que el otro domina”.
“Halpern no es un mero asesor —agrega otro DC—; llegó a hacerse cargo de la campaña en sí. Apareció imponiendo su punto de vista e incluyendo a gente joven con ideas en el área tecnológica”. Y es en este campo donde se avecina una dura contienda con Piñera que, a través de Hernán Larraín Matte, espera captar el voto joven.
Sin pudor, Piñera 2.0 se copara con Obama y Sarkozy. De ahí vienen los ejemplos que buscan explotar sus asesores. “Obama es un referente, pero lo que hizo el presidente francés y el partido conservador inglés de David Cameron, también —explica Larraín—. Son personas conectadas con el mundo, la tecnología juega un rol potente; los medios digitales los acercan a la ciudadanía y les dan trato horizontal”. Clave será la dedicación en esta área de Magdalena, la mayor de los Piñera Morel.
Frei está consciente que “el tema tecnológico será gravitante”, ha dicho entre los suyos el jefe de comunicaciones, quien está en conversaciones con empresas del rubro antes de lanzar sus propuestas. Enfocados en la primera batalla, las primarias, los freístas trabajan con un grupo de creativos en el que figura Piedad Rivadeneira (hermana de Patricia, ex agregada cultural en Roma), la diseñadora que llevó la imagen de Bachelet para la campaña de 2005. Pronto se conocerán otros integrantes, pero no trabajarán con una agencia específica.
Halpern aún no hace su desembarco definitivo —sigue en Washington, desarmando casa tras su paso por el BID—, pero sus funciones están claras: publicidad, imagen y estudios (encuestas). Se le ha escuchado decir que “no adelantará su estrategia al adversario”, y que los hilos que moverá para el candidato irán mucho más allá de la confianza que genera o de aparecer como un gran líder, asuntos que le parecen un poco “obvios”.
“Indudablemente Frei ha progresado. Es mejor cuando habla como estadista —explica un publicista que pidió anonimato—; aunque sea una lata, plantea cosas importantes, en vez de aparecer con chaleco rojo haciéndose el cercano. Piñera se nota más humano, anda sin corbata, pero debería guardar el helicóptero que pone un letrero en el aire que dice aquí viene el millonario, y desplazarse como todos”.
Y ¿cómo se renueva Frei sin repetir la mala idea de aparecer despeinado y sport? “Con discurso, proponiendo cosas”, dice uno de sus cercanos.
El desprestigio de los partidos es transversal y por eso los dos presidenciables tomarán distancia. Frei ya se mostró dispuesto a debatir el aborto terapéutico y elabora una nueva Constitución. Lanzó a sus voceros de Océanos Azules, los abogados Pablo Ruiz-Tagle y Juan Pablo Hermosilla, a explicar de qué se tratará la reforma: sería “el fin de la dedocracia”, asegura Ruiz-Tagle. ¿Cómo? Obligando a los partidos a las primarias, o haciéndolos reunir igual número de firmas que los independientes.
En esta área —que funciona independiente de Halpern y compañía— figura Felipe Risopatrón, quien trabajó con Cristina Bitar en Hill & Knowlton Captiva hasta que ella abandonó esa oficina, hace meses. También se incorporaron el publicista Francisco Celedón de la consultora Crisis ICC —que en 1993 asesoró a Frei para las primarias con Lagos y responsable del iceberg chileno en la Expo Sevilla 92—, y el filósofo Carlos Sandoval (hermano de Felipe Sandoval), llega reconvertido en coach (entrenador en liderazgo).
Pero lo central para los dos abanderados es cómo encarar el magro panorama económico que impacta transversalmente. El 53,1 por ciento de la gente cree que Piñera la enfrentaría mejor que Frei (25,7 por ciento), según El Mercurio-Opina. Al DC, en cambio, se le enrostra haber manejado mal la crisis asiática hace diez años.
“YO LO VOY A CUIDAR MEJOR”, “VAMOS A SALIR ADELANTE”. Esas son las ideas que pretende instalar Piñera. “Pero tiene que demostrar una auténtica preocupación por los más desvalidos —sostiene un publicista—, que no parezca que va a llevar la economía hasta cierta parte sino que es ‘para usted’, no por él o por un interés económico global. La señora Juanita debe creer que está pensando en ella”. Frente a eso, Frei instalará la idea de que no teme a soluciones difíciles e innovadoras, “como lo hizo cuando planteó estatizar el Transantiago”, recuerda un asesor.
Todo está por verse. Hasta Piñera cree que Lagos puede relanzarse. Y otros quisieran que se levante alguien nuevo como Andrés Velasco, el ministro mejor evaluado del gabinete. Pero él no corre.
¿Y las mujeres?
Cecilia Morel de Piñera y Marta Larraechea de Frei trabajan silenciosamente —a tono con los comandos— en el rol que desempeñarán durante esta campaña. Morel dijo que espera mantener parte de sus rutinas para no ceder completamente a la vorágine electoral. Larraechea, en cambio, hasta el momento rehúye las entrevistas. “Es difícil pautearla —resume un consejero DC— y éste no es el momento de frivolizar el discurso, con los aviones Mirage dando vueltas y el caso de Frei Montalva todavía abierto”. Un asesor directo, sin embargo, sostiene que ella “tuvo un rol demasiado relevante cuando él fue presidente. No aparecerá hasta que se determine qué papel cumplirá”.
La campaña obliga
Los grandes desafíos según los estrategas:
PIÑERA
• Criticar al gobierno, no a la presidenta Bachelet.
• Deshacerse del helicóptero.
• Acercarse a la gente.
• Ser el líder de las plataformas tecnológicas (Twitter, Facebook, Flickr).
FREI
• Contenido más que imagen.
• Osadía en propuestas políticas.
• Capitalizar el apoyo de Bachelet.
• Representar el liderazgo,
“capacidad de estadista”.
• Desarrollar más el tema digital







